orría el año 1870... y era asesinado Justo José de Urquiza, en su palacio San José de Concepción del Uruguay. Desde un primer momento se atribuyó la orden del asesinato a su comprovinciano Ricardo López Jordán, quien jamás habría perdonado a Urquiza, el haberse retirado, casi sin pelear, de la batalla de Pavón, donde las fuerzas de Mitre triunfaron y con ello el jefe porteño accedió al poder nacional.

Deteriorado el prestigio de Urquiza, a raíz de esta batalla, en la que asumió una actitud no compartida por muchos de sus seguidores y sumando a ello, su reciente abrazo con el presidente Sarmiento, aparecen estos hechos como factores desencadenantes que ponen en acción el movimiento revolucionario encabezado por el general entrerriano Ricardo López Jordán, quien asumió el mando de la provincia entrerriana a partir de este asesinato.

El 9 de abril, una partida de 50 hombres, entre ellos mucha peonada de Urquiza, galoparon sobre el Palacio San José para detener al gobernador por sorpresa. Dirigieron la pequeña fuerza el coronel Simón Luendo, el mayor Robustiano Vera y el capitán José María Mosqueira. En horas de la noche los hombres llegan a su destino y la entrada se ve facilitada por algunos integrantes de la escolta urquicista pasados a la revolución. Rebasada las guardias, algunos tiros cambiados en el entrevero alertan al general, quien desde tiempo atrás conocía el levantamiento, aunque sin dominar nombres ni detalles precisos.

En ese momento acompañaban a Justo José de Urquiza, en un lugar de la galería del Palacio, otras dos personas. Urquiza se arma de un rifle y enfrenta a los revolucionarios produciéndose un tiroteo que lo tumba mal herido. Aquí las versiones no coinciden totalmente: según algunas de ellas, habría sido el capitán Álvarez o el mayor Nicomedes Coronel, quien o quienes lo ultimaron a puñaladas. Justa, una hija del gobernador asesinado y su esposa, doña Dolores Costa de Urquiza, se hallaban presentes en la confusa escena que terminó con la muerte del caudillo.

Los testimonios más responsables señalan que el general Ricardo López Jordán es ajeno absoluto a esta muerte innecesaria, ya que sus órdenes establecían la detención del gobernador y el traslado a su presencia. También fueron muertos dos hijos de Urquiza: Waldino y Justo Carmelo, éste al parecer en un comercio de Concordia y aquél en la jefatura de policía.

En Corrientes, la muerte de Urquiza causó dispares reacciones. Por un lado estaban los que no podían olvidar la matanza de Pago Largo y los degüellos de Vences y por otro los que veían las cosas desde el gobierno de Benjamín Virasoso en adelante, que había hecho que Urquiza conquistase las simpatías de muchos correntinos.

A Justo José de Urquiza

A Justo José de Urquiza le dan muerte en el interior del palacio.

orría el año 1882... y Julio Argentino Roca llegaba a la ciudad de Corrientes en su condición de Presidente de la Nación General Lo hacía a bordo del buque “Maipú” y luego continuó viaje hasta Formosa.

Precisamente ese día asumía el gobierno de Corrientes, por renuncia del gobernador Antonio Gallino, el vicegobernador Ángel Soto. La variación institucional se produjo a raíz de un conflicto interno sucedido dentro de las filas del autonomismo, ya que a Gallino, en el marco de un singular golpe de estado político, secuestrado por sus propios correligionarios, fue obligado a renunciar.

Casualmente el hermano del Presidente de la Nación, coronel Rudecindo Roca, que estaba en la ciudad capital al frente de las tropas nacionales, fue quien contribuyó en la destitución del gobernador con sus soldados vestidos de civil. A este acontecimiento intentaron darle un colorido popular vistiendo a las tropas con indumentarias de calle.

El Presidente de la Nación llevó en su viaje de regreso al ex gobernador Antonio Gallino. Todo este movimiento culminó con el acceso al poder, al año siguiente, del fundador del partido Autonomista Manuel Derqui.

Julio Argentino Roca

orría el año 1840... y moría en combate el Coronel José López (a) López chico, cuya fecha de nacimiento en el Brasil se ignora. Llegó muy joven a Corrientes y declarada nuestra independencia se unió a los patriotas en la Banda Oriental.

A las órdenes de Artigas luchó en San José, en Molino de las Piedras y participó también del sitio de Montevideo. Siguió al caudillo oriental cuando en 1813 se pronunció en contra el Directorio de Buenos Aires.

En 1820 fue vencido por Pancho Ramírez en Sauce de Lema y posteriormente se fue al Paraguay de donde no lo dejó regresar por un buen tiempo el dictador guaraní Gaspar Rodríguez de Francia. Cuando por fin lo pudo hacer y ya en calma la situación de Corrientes se afincó en el departamento de Esquina y allí luchó contra los indios chaqueños.

En 1825 estuvo al frente de la división correntina con asiento en Curuzú Cuatiá a las órdenes del general Martín Rodríguez, quien comandaba las tropas nacionales que se preparaban para luchar contra el Brasil. Al frente de su expedición, en julio de 1826, invadió el territorio de Río Grande con el objeto de hostilizar al enemigo. Llegó son sus hombres hasta cuatro leguas de Alegrete y extrajeron de los rincones de Ibicuy e Ybahay seis mil animales entre vacunos y yeguarizos.

El 18 de octubre de 1826 se produce una sublevación en Curuzú Cuatiá, cuando soldados acaudillados por sargentos y cabos abandonaron ruidosamente sus puestos, tomando distintos rumbos. Los sublevados manifestaron que su determinación obedecía, a que habiéndoles prometido el gobernador Ferré de que no marcharían a ninguna parte fuera de la provincia, se enteraron que sus próximos pasos serían para la Banda Oriental del Uruguay. El comandante José López, que no supo evitar ni reprimir tan escandaloso suceso, tuvo la osadía de comunicarle directamente, pasando por encima de Ferré, al generalísimo de todas las fuerzas nacionales Martín Rodríguez, quien le contestó en durísimos términos, dado que el militar acuartelado en Curuzú Cuatiá dependía únicamente del gobernador correntino.

En esa instancia, la guarnición a cargo de López Chico se sublevó y terminó dispersándose. Cuando en 1827 fuerzas brasileñas invadieron Corrientes, López Chico y Rafael de Atienza las vencieron en Tuyuné y Curuzú Cuatiá.

En 1833 colaboró con las fuerzas misioneras para expulsar a tropas paraguayas invasoras y en 1839 estuvo junto a Berón de Astrada en el desastre de Pago Largo.

Estando López Chico en el Ejército Libertador de Lavalle que se encontraba en Entre Ríos, enfrentó a las tropas de Pascual Echagüe el 10 de abril de 1840 en la batalla de Don Cristóbal, y recibió una herida mortal de bala de cañón que le produjo la muerte.

Oficiales brasileños