orría el año 1788...  y el Alguacil Mayor Propietario de Corrientes don Juan Esteban Martínez, máxima autoridad del Cabildo, enviaba al marqués Cristóbal del Campo de Loreto - que era el Virrey del Río de la Plata- un extenso memorial solicitándole la creación de un gobierno separado del de Buenos Aires.

Martínez le decía al marqués de Loreto que era conveniente, dado la numerosa población de Corrientes y las misiones, que en total llegaban a 70 mil habitantes, que se constituyera un gobierno autónomo, como una manera de satisfacer al mismo tiempo el espíritu soberano que ya reinaba por esas tierras.

Cabildo de Corrientes

orría el año 1842...  y el gobernador de Corrientes Pedro Ferré designaba como Encargado Especial del territorio de Santo Tomé hasta el Aguapey, al capitán Juan Bautista Sandoval, independizándose así de la comandancia de La Cruz.

El 1º de octubre de 1844 comenzó a funcionar la primera escuela elemental que tuvo el pueblo, acaso desde la expulsión de los jesuitas, a cuyo frente fue puesto el joven Waldo Benigno Zárate. En tanto el primer médico, no diplomado, fue el teniente Bernardo Abreu, brasileño republicano exiliado a principios de 1845.

En 1846 vuelven los paraguayos al mando del general Legueisa a invadir la zona, siempre con el afán de apoderarse del apetecido territorio correntino que le permitiría el paso directo hacia el Brasil. Una posterior invasión estuvo comandada por el mismísimo Francisco Solano López, entonces hijo del dictador guaraní.

El censo dispuesto en 1854 por el gobernador Pujol determinó una población de 628 personas, siendo designado ese año Comandante y Juez de Paz Lino Antonio Martínez.

En 1860 comenzó a germinar la idea de afincarse en el viejo Santo Tomé y se inició luego una lenta repoblación de lo que eran las ruinas jesuíticas. El primero en regresar al lugar fue el receptor Montaña y lo siguió don Cesáreo Centeno y muchos más. El 7 de octubre de 1861 el agrimensor doctor Antero Del Rivero inicia los trabajos de mensura reuniendo para ello a toda la población en la plaza principal.

Un día antes de la firma del decreto por parte del gobernador Manuel Ignacio Lagraña, la Legislatura Provincial convertía en Ley el proyecto de los diputados José María Aguilar y Angel Montiel, el que determinaba la reinstalación del pueblo.

En 1872 quedó inaugurada la iglesia que fue puesta bajo la advocación de la inmaculada Concepción. El 2 de junio de 1890 es declarada ciudad por ley de la Legislatura. El 25 de junio de 1892 abrió sus puertas el Banco Nación y el 3 de febrero de 1901 llega el ferrocarril y en marzo inició su gestión el Registro Civil. La Escuela Normal comenzó sus clases el 18 de abril de 1910 y el 25 de marzo de 1915 se fundó la Sociedad Rural. Llegó la iluminación en la tarde del 14 de febrero de 1925. El 19 de marzo de 1940 la ley Nº 906 dio a la ciudad la autonomía comunal.

Retrato de Pedro Ferré

orría el año 1788...  y don Juan Esteban Martínez, máxima autoridad del Cabildo, enviaba al marqués Cristóbal del Campo de Loreto - que era el Virrey del Río de la Plata- un extenso memorial solicitándole la creación de un gobierno separado del de Buenos Aires.

Juan Esteban Martínez nació en Corrientes en el año 1739, hijo de españoles y por entonces ya se había constituido en jefe indiscutido del bando de los patricios. Esta iniciativa contó a los dos años con el apoyo del Cabildo de Corrientes, pero el nuevo Virrey, Nicolás Arredondo, rechazó la propuesta argumentando que resultaría muy gravosa para la Real Hacienda de España una iniciativa de esa naturaleza.

Levantó su casa en terrenos que obtuviera, el 11 de octubre de 1782, cuando revistaba el cargo de Alguacil Mayor.
Juan Esteban Martínez fue un personaje conspicuo de la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX. Fue Notario Público, Tesorero de la Real Hacienda y Juez Oficial Real, Regidor, Protector de Indios y Administrador de la Real Renta de Correos.}

Su casa, de las mejores de la época, la habitaron o visitaron, entre otros, Santiago de Liniers, Manuel Belgrano, y tras su muerte, otros ilustres como el naturalista y explorador Amadeo Bonpland y su descendiente el coronel Plácido Martínez.

Fue declarada Monumento Histórico Nacional por Decreto N°3230/46. Su construcción sintetiza el estilo de vida del período colonial, y es testimonio de una arquitectura tipológica y representativa de la zona guaranítica. Es destacable por su valor, por ser la obra civil más antigua de la ciudad. Por hallarse en Juicio, no se realizó ninguna restauración ni refacción alguna por lo que se encuentra semiderrumbada.

Constituye esta vivienda uno de los últimos vestigios de la ciudad colonial. En el siglo XIX se le agregaron una serie de construcciones que se integraron armónicamente al conjunto. La casa estaba armada alrededor de dos patios, en el principal de los cuales se conserva el viejo aljibe.

Juan Esteban Martínez

orría el año 1885...  y nacía Pedro Díaz de Vivar, un destacado médico que tuvo gran actuación como profesional y político en Corrientes, Curuzú Cuatiá y en el orden nacional.

Sus padres fueron Filemón Díaz de Vivar y Severa Ruda, familia que había formado en el país el coronel español y conciliario del Consulado de Buenos Aires, Pedro Díaz de Vivar, quien fuera designado benefactor por Carlos V.

Sus primeros estudios los realizó en su ciudad natal de Corrientes, radicándose luego en Buenos Aires, donde continuó en la Facultad de Medicina, obteniendo designaciones como practicante en los hospitales Rivadavia y Rawson entre los años 1910 y 1912. Al recibirse de médico perfeccionó sus estudios en Europa, radicándose temporariamente en Berlín y Viena, especializándose en medicina infantil.

Se doctoró en Medicina con una tesis sobre "La pericarditis supurante de la infancia" y que el candidato Santiago Ballejo; con estos antecedentes fue designado, el 23 de junio de 1913, Médico Agregado al Consultorio de Niños de Buenos Aires.

El 15 de febrero de 1923, con la intención de radicarse en Santa Fe, fue designado médico de Policía Ad-honorem de esa provincia, cargo que abandonó para retornar a Corrientes por enfermedad de su madre.

Comenzó a militar activamente en la Unión Cívica Radical y el 23 de julio de 1930 asumió como Diputado Nacional por Corrientes, cargo que abandonó antes de los dos meses al producirse la revolución del 6 de septiembre que encabezó el general Uriburu y que destituyó a Yrigoyen.

Retornó y se instaló en Curuzú Cuatiá, donde fue designado, el 23 de septiembre de 1930, Médico Director suplente del Hospital de Caridad “Nuestra Sra. de los Desamparados”, (hoy Dr. Fernando Irastorza) y construyó su casa, hoy de propiedad de la familia Marticorena.

El 14 de julio de 1945 fue designado profesor de ciencias biológicas en el Colegio Nacional y en las elecciones de 1946 fue candidato a gobernador por la U. C . R. Junta Renovadora, acompañado en la fórmula por el laborista Santiago Vallejos, que en el orden nacional apoyaba a Juan Domingo Perón, logrando 15.539.

El 10 de agosto de 1946 fue designado Director del Banco de la Nación Argentina y pasó a vivir en Buenos Aires, volviendo el 10 de marzo de 1950 a Corrientes como Presidente del Banco de la Provincia, retornando luego a la Capital Federal, donde continuó su actividad como médico hasta el final de sus días, en el año 1972.

Su padre, Filemón Díaz de Vivar