orría el año 1822...  y el gobernador de Corrientes Juan José Fernández Blanco promulgaba un reglamento militar provisorio para la provincia.

Esta norma fue auspiciada y convertida en ley por la Legislatura, a raíz de la falta de una reglamentación que organizara las milicias y como prevención para los acosos cada vez mayores de la época.

Por entonces, el peligro de invasión existía por parte de los paraguayos en la región nordeste del territorio y a esto se sumaba la constante incursión de los bravos indios chaqueños que mantenían en jaque constantemente a la zona de Bella Vista, Santa Lucía, Goya, etc.

Como estos inconvenientes no cesaban, el gobernador Fernández Blanco decidió instalarse en San Roque y abrió negociaciones con los indígenas, enviando al Chaco, en carácter de emisario, a dos abipones sirvientes de Vicente Ojeda, vecino de la capital.

Los emisarios realizaron negociaciones con los caciques Raymundo Ríos, Baltasar Benavídez y Bartolomé Crespo, sobre el rescate de cautivos hechos en las primeras invasiones.

Juan José Fernández Blanco

Casa de la familia Fernández Blanco

orría el año 1846...  y se anula el "Tratado" suscrito por Corrientes con el gobierno del Paraguay. Consistió en una alianza contra el gobernador de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas.

El presidente guaraní Carlos López argumentaba que "la provincia de Corrientes es y quiere seguir siendo parte de la Confederación Argentina". Esta afirmación del presidente paraguayo demostró claramente que tanto la política paraguaya como la de Brasil intentó siempre separar a Corrientes y Entre Ríos de la República Argentina, aunque debieron convencerse que ni unitarios ni federales pensaron jamás en traicionar a la patria común más allá de sus diferencias.

El gobernador Joaquín Madariaga comunicó esta decisión al presidente de la Legislatura correntina Juan Baltazar Acosta y simultáneamente comenzaron las negociaciones con Urquiza, las que concluyeron con el Tratado de Alcaráz, el que se anuló por haber descubierto Rosas sus términos secretos, desencadenándose una irreversible situación que concluye con la trágica batalla de Potrero de Vences el 27 de noviembre de 1847.

Joaquín Madariaga

orría el año 1909...  y la Cámara de Diputados de Corrientes iniciaba Juicio Político al gobernador Martín Goytía. En su primer mensaje a la Legislatura Goytía había expuesto la intención de transitar caminos de concordia. Pero pese a su buena intención, las desinteligencias no tardaron en llegar y el cuadro político partidario tuvo un brusco giro en su posicionamiento interno.

El autonomismo de Juan Ramón Vidal quedó aliado en un “pacto” escrito al liberalismo “martinista” a cuyo lider Juan Esteban Martínez él había ayudado a destituir. Esta nueva alianza política (martinistas y autonomistas de Vidal) inician una violenta oposición que mueve al Presidente Figueroa Alcorta a decretar el 14 de abril de 1909 la Intervención Federal para garantizar el ejercicio constitucional de la Legislatura, según eran los términos en que fundamentaba la extrema medida federal.

El diputado nacional Pedro Olaechea Alcorta, en su carácter de interventor, estudió los antecedentes que habían llevado al funcionamiento de dos legislatura, cuando una de ellas, integrada por opositores, da entrada al proyecto de Juicio Político un día como hoy, el 27 de abril de 1909 y la Cámara de Diputados acusa al gobernador ante el Senado y justamente ese día, el Interventor Federal asumía en plenitud el poder de la provincia, anunciando que el 30 de abril sería puesto al frente del gobierno el vicegobernador Juan Luis Resoagli.

Es que al acusarlo la Cámara de Diputados al doctor Goitía ante el Senado, quedaba automáticamente suspendido en sus funciones hasta que juzgue y de su veredicto la cámara alta.

El doctor Resoagli al asumir su función de gobernador designó como ministros a los doctores Alvaro Márquez y Juan José Lubary.
El juicio político al gobernador Martín Goitía continuaba su trámite y finalmente el Senado Provincial lo destituyó el 14 de junio de ese año 1909.

Juan Esteban Martínez