orría el año 1846... y se firmaba el Tratado de Alcaráz. Lo rubricaban los gobernadores de Entre Ríos Urquiza y de Corrientes Joaquín Madariaga.
Este acuerdo se celebraba muy cerca de La Paz, en la provincia de Entre Ríos. En cuarenta y ocho horas de estudio por ambas partes, suscribieron los acuerdos que constaban de dos cuerpos, uno público y el otro secreto. Por el primero se restablecía la paz, amistad y buena inteligencia entre ambas provincias, quedando Corrientes incorporada a la Confederación Argentina, autorizando a Rosas seguir al frente de las relaciones exteriores.
El tratado secreto establecía al mismo tiempo que Corrientes no estaba obligada a participar en la guerra contra el gobierno de Montevideo ni en los enfrentamientos contra Inglaterra y Francia. Urquiza envió a Buenos Aires el tratado con el general Galán, que durante dos meses no los pudo hacer aprobar.
El gobernador de Buenos Aires comenzó a partir del Tratado de Alcaráz a perderle confianza a su lugarteniente Urquiza, a quien llegó a tildarlo de traidor.
Urquiza mando a pedir a Joaquín Madariaga el uso del cintillo punzó, a lo que el gobernador correntino aceptó pero a cambio de la inmediata ratificación de los tratados. Esta ratificación se demoró y por el contrario, Madariaga, dudando de la decisión de Urquiza de romper con Rosas, lo invitó formalmente a establecer una alianza contra el porteño.
Finalmente el coronel Galán llegó a Calá con la negativa de Rosas, y Urquiza ante el peligro de encontrarse sólo, buscó una fórmula conciliatoria e instó a Madariaga a aceptar las modificaciones propuestas desde Buenos Aires.
Lamentablemente todas estas alternativas, terminaron en la trágica batalla de Vences, el 27 de noviembre de 1847, donde es derrotado el ejército correntino.

Joaquín Madariaga

Justo Urquiza

orría el año 1842... y se produce la Batalla de Costa Brava en aguas del Paraná, frente a la ciudad de Esquina, donde la flota de Giuseppe Garibaldi es derrotada por la escuadra de Guillermo Brown, que actuó por orden de Rosas.
Un mes antes, con cuatro barcos, el comandante de la escuadra “riverista” el italiano Jiuseppe Garibaldi había escapado de las fuertes defensas federales instaladas en la Isla Martín García y logró internarse hacia el norte. El 19 de julio se había cañoneado con la goleta “Argentina” y dos lanchones del mayor Juan F. Seguí, logrando continuar su navegación.
Al pasar frente a La Bajada (hoy Paraná) fue cañoneado desde la costa, pero consiguió pasar río arriba. Una bajante del río lo frenó frente a la isla Costa Brava, donde lo alcanzó Guillermo Brown, quien venía en su persecución desde Buenos Aires. Al no poder remontar el río, Garibaldi ordenó desembarcar y fortificarse en la isla. Brown llegó a la isla el 15 de agosto y desde ese momento se enfrentaron en violento combate. Garibaldi incendió sus barcos y los lanzó contra la flotilla de Brown, quien consiguió eludir la embestida. La lucha se prolongó en tierra y dada la superioridad numérica se terminó imponiendo la flota rosista.
Pero Brown no permitió que se persiguiese al enemigo, reconociendo su valor en la defensa de la isla. Garibaldi cruzó riachos e islas y llegó hasta Esquina, donde se hospedó en la casa del coronel Cecilio Carreras; desde allí fue a Santa Lucía y luego regresó a Montevideo.
En Esquina se conserva frente al Palacio Municipal un cañón que perteneció a la escuadrilla de Garibaldi, que fue encontrado en la isla Costa Brava.

Jiuseppe Garibaldi