orría el año 1839... y Rosas ordenaba el ataque Corrientes.

El gobernador de Entre Ríos Pascual Echagüe estaba al frente de las tropas, quien le había remitido al gobernador de Buenos Aires abundante documentación que probaba las alianzas y sus posibilidades de éxito en la lucha.

Rosas le envió hombres y armas a Echagüe y ordenó al general uruguayo Eugenio Garzón, uno de los defensores de Paysandú, que se pusiera al frente de la infantería federal bajo las órdenes del gobernador de Entre Ríos. Pero a pesar de todas estas medidas no buscó la ofensiva, frenando la impaciencia de Echagüe. Rosas tenía aun esperanza de que Berón de Astrada se retractara y rompiera su compromiso con los uruguayos y franceses.

En unos días más Rosas le volvería a escribir a Echagüe, diciéndole prácticamente que se apodere de todo cuanto encuentre a su paso en Corrientes. Era prácticamente una autorización para el saqueo. Echagüe antes de partir para Corrientes lanzó una proclama para exaltar el espíritu de sus hombres.



Juan Manuel de Rosas